Tras un nuevo incendio, se realizó un encuentro frente a la histórica casona para reclamar su preservación y evitar su deterioro definitivo.
Un importante grupo de vecinos, organizaciones barriales y dirigentes políticos se
reunieron el pasado jueves 5 de marzo frente a la casona que supo ser de Francisco Beiró. Un
nuevo incendio, que se sospecha intencional, ocurrido a finales de enero, reflotó la indignación de
quienes ven como el histórico inmueble va camino a ser demolido.
Los vecinos ven diariamente cómo el estado de abandono y desidia que acompaña a la
vivienda situada en la esquina de Marcos Paz y Cantilo, y que tiene más de cien años, empeora.
Principalmente por la ausencia de mantenimiento, que pone a la casona en riesgos estructurales, y
por añadidura, los sucesivos incendios registrados (al menos tres en dos años). Sobre los cuales
rige la sospecha de que son provocados para acelerar su final.
En ese contexto, las organizaciones a través de la cuenta de Instagram “Casa Beiró”,
convocaron a una reunión abierta. Asistieron más de un centenar de personas, motivadas tanto
por la preocupación por el futuro de la emblemátca casa, pero también por el presente. Es que el
predio, abandonado desde 2008, se convirtió en un terreno inseguro, con presencia de personas
en situación de calle durmiendo allí, oscuridad, invasión de roedores e incubación del mosquito
vector del virus del dengue.

Coordinados por Alejandra Ancil Ezcurra (foto arriba), vecina integrante de “Juntos por Devoto”, y
amparados por la agradable sombra de un gomero instalado dentro de la misma vivienda, los
principales referentes fueron tomando uso de la palabra. Norberto Malaguti (foto abajo), en primer lugar,
recordó la importancia histórica de la Casa Beiró. “La estamos perdiendo por los negocios
inmobiliarios, y si no nos involucramos, va a seguir así”, dijo el integrante de la Junta de Estudios
Históricos de Villa Devoto.

Lo que siguió fue discutir miradas respecto a las acciones a seguir. Que no son sencillas, ya
que el informe de dominio no contiene quién es el titular del inmueble, y el mismo tendría un
valor de mercado de casi un millón de dólares. Lo que haría más compleja cualquier negociación.
Mauro Sbarbati, de “Basta de Demoler”, enfatizó que en la actual normativa del Código
Urbanístico, existe el Fondo Estímulo para la Recuperación de Edificios Catalogados (Ferec) del
cual podría salir el dinero para reparar edificios como este de Devoto. En ese sentido, citó lo
sucedido con conventillos en La Boca, también en pésimo estado, que fueron reacondicionados.
“Esto incluso podría ser pensado como una marca, y ser usado como un restaurante o un hotel”,
agregó.
El legislador Alejandro Grillo (el único diputado porteño presente, además de los
comuneros Malena Rotondo y Gastón Fernández), pidió concentrarse en la campaña devisibilización e instalación del tema. “Nosotros en el bloque tenemos 20 manos. Necesitamos
decisión política mayoritaria para que pueda aprobarse el proyecto que presentamos esta semana
(NdR: también hay otro similar, del legislador Loupias y varios firmantes)”, dejó saber. “Por eso, lo
que tenemos que hacer es movernos e instalar todavía más este asunto, transformando esta causa
en una de toda la Ciudad, con presencia en los medios nacionales”, expresó además, y sugirió
iniciar una junta de firmas para dar cuenta de los apoyos que reúne la causa.
Luis Dolcetti, de “Devoto Jardín de Buenos Aires”, cargó contra el Gobierno de la Ciudad.
“Acá no tienen interés en solucionar, porque lo que mueve es el dinero. Esto pertenece a una
inmobiliaria muy conocida en la zona y no desean restaurar el lugar. Se han roto los techos, y no
los arreglan a propósito. Su objetivo es llegar a un momento en que, para que no se venga abajo
solo, la solución sea demolerlo. Y luego meter un edificio”, planteó.
Como respuesta, pidió seguir el camino de los amparos: “Así frenamos a los túneles sapito que
querían hacer en la época de Larreta”, recordó. Sobre la alternativa judicial, a su vez, se adelantó
también que el Observatorio por el Derecho a la Ciudad presentará una acción de amparo.


