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Casa de Beiró: renuevan proyecto de expropiación

Busca transformarla en un centro cultural

Se trata de un proyecto de ley del legislador radical y vecino, Francisco Loupias, que cuenta con el apoyo de varios diputados de la Comuna 11.

José Luis Cantilo y Marcos Paz. Para cualquier vecino de Villa Devoto, esa cruce de calles es mucho más que una esquina; es un símbolo de nuestra identidad que se desmorona a la vista de todos.

A poco más de un año del último incendio que sacudió los cimientos de la histórica vivienda del Dr. Francisco Beiró, en enero de 2026 se volvió a provocar otro. No pasó a mayores, pero agravó el deterioro. Mientras tanto el sentimiento en el barrio es de una frustrante parálisis. A pesar de las movilizaciones vecinales —como la reciente marcha de enero 2026 que replicó el clamor del año anterior—, la casa sigue allí, detenida en el tiempo, habitada por el abandono y el riesgo inminente de desaparición.

Proyecto de Expropiación


La iniciativa legislativa ya se presentó en el 2025 pero no tuvo tratamiento, tal como sucedió con otros proyectos anteriores. En la foto, Loupias con el nieto de Beiró, Francisco.

El panorama, sin embargo, sigue buscando fallidamente una salida a través de los pasillos de la Legislatura porteña. El foco está puesto hoy en el proyecto de ley 3241-D-2025, impulsado por el diputado radical Francisco Loupias. Esta iniciativa no solo busca declarar el inmueble de “utilidad pública” para su expropiación, sino que se destaca por haber logrado un amplio consenso político, especialmente entre legisladores con fuerte anclaje en nuestra zona. Entre los firmantes que acompañan a Loupias se encuentran, además de Graciela Ocaña y sus compañeros de bancada radical, Alejandro Grillo, Delfina Velázquez, Gimena Villafruela, Pablo Donatti y Facundo del Gaiso, todos vecinos de nuestra Comuna, lo que otorga al proyecto un volumen político que sus antecesores no lograron consolidar.

Un Centro Cultural para salvar la memoria

El proyecto de Loupias es claro, busca la satisfacción del bien común y la protección de la memoria colectiva. La propuesta técnica para la finca, que hoy exhibe un deterioro extremo pese a estar catalogada con Protección Estructural desde 2008, es su transformación en un Centro Cultural, Museo u otro espacio destinado a la comunidad de la Comuna 11.

Las consideraciones del proyecto rescatan el valor arquitectónico de este exponente del eclecticismo, con su emblemático portón de hierro que aún conserva las iniciales “FB” y su imponente escalera de mármol de carrara. Pero, sobre todo, destaca la figura de Beiró: el hombre que empedró nuestras calles, fundó la Asociación de Protección a la Niñez y falleció en 1928 sin llegar a asumir la Vicepresidencia de la Nación.

Dos proyectos, un solo objetivo 

Aunque el proyecto de Loupias lidera en adhesiones, no es el único en danza. El legislador Alejandro Grillo, del bloque Fuerza por Buenos Aires (vinculado a Leandro Santoro y al bloque peronista), también mantiene vigente su propio proyecto de expropiación (expediente 2988-D-2023). Grillo ha sido una cara visible en las últimas manifestaciones barriales, acompañando el reclamo de los vecinos frente a la propiedad, marcando una presencia activa en el territorio que busca presionar por una solución definitiva.

El tiempo corre y la estructura de la Casa Beiró ya no resistirá más abandono o un nuevo ataque vandálico. El barrio hizo su parte: salió a la calle y reclamó, con la mirada puesta en lo que queda de nuestra historia. Ahora, debe responder  la Legislatura. La expropiación ya no es solo una cuestión legal, es la última oportunidad de evitar que el legado de Francisco Beiró termine reducido a cenizas y olvido.

Salió la edición Marzo 2026, para leerla desde cualquier dispositivo

Vecinos se movilizan por la Casa Beiró