Detrás de cada propiedad hay historias de vida, misterio y recuerdos • Descubrí la nueva saga de Francisco Nigro Negocios Inmobiliarios.
Hay propiedades que se venden, se compran o se heredan. Pero antes fueron otra cosa: escenarios de vida.Hay propiedades que guardan secretos, otras que conservan recuerdos y algunas que, aún vacías, parecen seguir contando algo.
“Detrás de cada propiedad hay una historia” nace de esa idea: mirar los inmuebles desde otro lugar. Relatos de amor, de alegría, de misterio, de encuentros, desencuentros y despedidas que pudieron o no haber sucedido.
Una saga de Francisco Nigro Negocios Inmobiliarios. ¿Y vos…? ¿Qué historia tenés para contarnos? Escribinos a historias@francisconigro.com.ar.
EL LIMONERO
Doña Flora la vecina de Helguera había decidido vender la casa después de cuarenta y dos años. Eso decía. Porque cada vez que aparecía un interesado encontraba alguna razón para no vendérsela. Al primero lo vio recorrer el patio y preguntar:
— ¿Acá entraría una pileta?
Cuando se fue, miró al corredor inmobiliario indignado.
— ¿Una pileta?
El segundo preguntó si la pared que separaba la cocina del comedor podía tirarse abajo.
—Este tampoco- dijo
—Recién entró y ya quiere romper todo.
La tercera fue una pareja joven, les encantó la casa. Ella preguntó por los colegios de la zona. Él quiso saber si había humedad en el dormitorio. Parecía que finalmente todo iba bien… Hasta que salieron al patio.
—Acá podríamos hacer un quincho —dijo él.
Doña Flora respiró hondo.
—El quincho ya está.
—Sí, pero algo más moderno.
La visita terminó cinco minutos después.
—Señora —le dijo el corredor cuando quedaron solos—, usted quiere vender, ¿no?
—Por supuesto.
—Porque no parece.
Ella lo miró seria.
—Quiero vender. Lo que no quiero es dejársela a cualquiera.
Pasaron varias semanas, hasta que llegó otra pareja interesada. No preguntaron qué paredes podían tirar. No hablaron de cambiar los pisos, ni mencionaron la pileta. Recorrieron despacio. En el patio, la mujer se acercó al limonero que tenía los mismos años que Doña Flora.
—Mi abuela tenía uno igual.
Doña Flora, que escuchaba desde la cocina, apareció inmediatamente.
— ¿Y hacía limoncello?- preguntó.
La mujer se rió.
—Tarta de limón.
Fue la primera vez que se sentaron todos alrededor de la mesa. La visita duró casi media hora. Al irse, en la calle, la pareja propuso hacer una oferta al día siguiente en la oficina.
El corredor entró nuevamente para despedirse de Doña Flora y comentar la novedad.
La oferta era un poco más baja, el corredor comentó que pelearía por algo más.
Doña Flora dijo:
—No hace falta, Acepto!!!
— Epa ¿Así nomás?, indago el corredor
Ella miró por la ventana hacia el patio.
—Sí.
— ¿Y el precio?
—El precio está bien. Hizo una pausa.
—no me van a sacar el limonero… Doña Flora sonrió.
Había vendido la casa… El limonero, nunca estuvo en venta.

FRANCISCO NIGRO
Martillero Público y Corredor Inmobiliario
Tasador Profesional-Desarrollador Inmobiliario
Matricula CUCIBA N°8148(CABA)
Matricula Colegio de Martilleros y Corredores Públicos
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