En coincidencia con el Día Internacional contra el Dengue, el Ministerio de Salud porteño puso en marcha la campaña de prevención, control y vigilancia pensada para la temporada 2026/2027
La iniciativa se anticipa a los meses de mayor actividad del mosquito Aedes aegypti, con el propósito de reducir su reproducción y, en consecuencia, el riesgo de contagios en la Ciudad.
Las acciones comenzaron durante agosto, un mes antes de que se intensifique la circulación del mosquito. El esquema combina tareas de prevención, control y vigilancia epidemiológica con medidas de cuidado que dependen, en gran parte, de la colaboración de los vecinos.
Eliminar criaderos, la clave para frenar la reproducción
Entre las principales herramientas para reducir la presencia del Aedes aegypti se destaca la eliminación de los criaderos. Adelantar estas tareas antes del período de mayor circulación del mosquito permite achicar las condiciones que favorecen su reproducción. Para eso, los vecinos cuentan con la posibilidad de denunciar posibles criaderos a través del sitio buenosaires.gob.ar/dengue.

Entre las recomendaciones se incluyen eliminar o dar vuelta los recipientes que puedan juntar agua, cambiar con regularidad el agua de floreros y bebederos, mantener los tanques bien tapados, limpiar canaletas y desagües, vaciar los colectores de lluvia o de los equipos de aire acondicionado, y evitar que patios, balcones y terrazas acumulen objetos que puedan transformarse en criaderos.
La palabra del ministro de Salud
«El dengue se previene durante todo el año, pero este es el momento de intensificar los cuidados y anticiparnos a los meses de mayor circulación del mosquito», sostuvo Fernán Quirós, quien remarcó que la medida más efectiva continúa siendo evitar la reproducción del mosquito, algo que requiere el compromiso de toda la comunidad. El funcionario definió la estrategia como una tarea conjunta entre el Estado, que refuerza las acciones de prevención y control, y los vecinos, que deben eliminar los posibles criaderos en cada casa y cada barrio.
A estas recomendaciones se suma la protección personal frente a las picaduras, mediante el uso de repelente y la colocación de mosquiteros en puertas y ventanas, sobre todo durante los meses de mayor presencia del insecto.
La vacunación, otro pilar de la estrategia
Como parte del plan integral contra el dengue, la Ciudad convoca a los vecinos que integran la población objetivo a aplicarse la vacuna y completar el esquema. La inmunización está disponible para residentes porteños de entre 15 y 59 años y se compone de dos dosis, aplicadas con un intervalo de 90 días entre una y otra. Los turnos pueden gestionarse a través del sitio buenosaires.gob.ar/salud o mediante BAX, la inteligencia artificial de la Ciudad.
Si bien la vacuna no impide la aparición de brotes ni evita los contagios, sí resulta una herramienta clave para disminuir el riesgo de que un caso derive en un cuadro grave o requiera internación.
Una campaña que se extiende durante toda la temporada
El operativo no se agota en agosto: continuará a lo largo de toda la temporada con tareas de prevención, vigilancia y control, que se irán ajustando según la situación epidemiológica y el comportamiento del mosquito en el territorio porteño.
La lucha contra el dengue exige, según se remarcó, una tarea compartida entre el Estado y la comunidad, en la que la eliminación periódica de posibles criaderos en cada hogar resulta fundamental para bajar la población de mosquitos y el riesgo de transmisión.
Quienes necesiten más información sobre el dengue y las medidas de prevención pueden recurrir a los canales oficiales de la Ciudad, comunicarse por Boti o BAX, o llamar al 147, opción 1.

