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04/09/2019
BREVE RESEÑA DE LOS ORÍGENES DE NUESTRO BARRIO  
Villa Devoto: “Todo empezó hace 130 años”

¿Por qué los devotenses sentimos tanta pasión por nuestro barrio? Quizás podamos encontrar en nuestra historia algunos fundamentos para entender por qué amamos al “Jardín de Buenos Aires”.


Chalet de Antonio Devoto (Mercedes y S. M. del Carril)

Con motivo de cumplirse un nuevo aniversario de nuestro querido barrio, quien es fundador y por muchos años se desempeñó como presidente de la Junta de Estudios Históricos de Villa Devoto, el historiador Edgardo Tosi, ha tenido la gentileza de permitirnos hacer un extracto de la nota que forma parte del último ejemplar de “Aniversario”, la revista que publica periódicamente la Junta. Bajo el título “Todo empezó hace 130 años”, les compartimos fragmentos destacados de ese escrito que describe de manera simple y amena los orígenes de Villa Devoto.

“Villa Devoto es un barrio de Buenos Aires que ha sabido mantener en muchas de sus calles la imagen de tranquilidad y señorío que lo ha acompañado a lo largo de todo su existencia.

Fue Enrique Germán Herz(1) quien en los años sesenta supo definirlo como “Un barrio de quietud patriarcal”. Aun cuando los años han destruido parte de su patrimonio, esa imagen ha sido siempre orgullo de sus vecinos, que supieron bautizarlo como “Jardín de Buenos Aires”.

Cuando Villa Devoto no era ni siquiera una ilusión, su tierra despoblada, supuestamente plana por pertenecer a la llanura pampeana mostraba, por la existencia del arroyo Vega al sur, pero principalmente a una rama del Medrano al norte, desniveles que hoy el trazado de sus calles y su pavimentación no logran disimular completamente. La existencia además un gran monte de talas dieron por muchos años nombre a la zona, Talar de Gainza primero y de Altube después.

 

El Talar de Altube

El mismo año que Juan Manuel de Rosas era derrotado en la batalla de Caseros (1852), Santiago Altube adquiría la propiedad del Presbítero Julián de Gainza, que habría sido utilizada como campo de pastoreo por la caballada del Restaurador, asentada en los cuarteles de los Santos Lugares.

Altube llegó a América escapando de la guerra y la miseria que a fines de la década del treinta del siglo XIX se había adueñado del país vasco.  Radicado en el barrio de Balvanera se dedicó a la industria de elaboración de ladrillos. La actividad le permitió reunir un buen capital y comprar el Talar de Gainza que quedaría al comando de su hermano Félix.  Retornó a España en la década del sesenta donde falleció en 1878, siendo su hijo quien en 1888 llegó a Buenos Aires con intención de vender el denominado Talar de Altube.

La propiedad que se extendía entre las avenidas hoy Mosconi, Francisco Beiró, Constituyentes y Lastra, era cruzada desde ese mismo año, por dos líneas férreas: el Ferrocarril Buenos Aires al Pacífico, de capitales británicos y el Tramway Rural de capitales nacionales.

 

Banco Inmobiliario. Surge Devoto

Será el Banco Inmobiliario quien se interese por la adquisición de la parcela de Altube, escriturándolo el 25 de febrero de 1889.  Lo adquiría en 2 millones de pesos moneda nacional, pagaderos en cinco cuotas, la última para febrero de 1892. Proyectaba allí un pueblo que en homenaje a su presidente, don Antonio Devoto, era bautizado “Villa Devoto”. Los planos son presentados, en menos de dos meses después, a la Municipalidad de la Capital, siendo aprobados por el intendente Guillermo Cranwell día 13 de abril de 1889, fecha en que actualmente se considera como nacimiento del barrio.(2)

 

La Crisis de 1890

La crisis económica de 1890 provocaría la casi total paralización del nuevo emprendimiento, quedando a medio construir la escuela, el mercado, la iglesia, y el tendido de una línea de tranvías que iba a unir la estación de Villa de las Catalinas (hoy Villa Urquiza) con la de Villa Devoto del ferrocarril Pacífico.  Esta estación iba a ser autorizada, con carácter provisorio, recién para septiembre de 1889. El 1 de noviembre tendría su parada allí el primer tren.

Para superar la situación de crisis el Banco, simula su desaparición, cambiando su nombre por el de “La Inmobiliaria” y devolviendo mediante una retroventa el sesenta por ciento de la propiedad a los herederos de Santiago Altube, no preocupándose, ya como institución, del nuevo pueblo. Entre 1905 y 1906 vendería la totalidad de los terrenos que habían quedado dentro de su patrimonio.

 

Pioneros e instituciones

Serán los pioneros del barrio quienes se ocupen de su desarrollo. Muchos de ellos habían adquirido sus terrenos mediante el canje de acciones del Banco, cuyos propietarios, mayoritariamente de origen italiano, mostraban un nivel económico importante.

Estos, junto a inversionistas sin radicación en el lugar, se movilizarían para conseguir la instalación de importante instituciones en la nueva población.  En 1896 fundarían la Sociedad de Fomento de Villa Devoto.

La primera institución será el club Tiro a Segno Italiano que para 1895 se establecía en una amplia fracción paralela a las vías del ferrocarril Pacífico, desde Nueva York hasta el camino de Circunvalación.

A comienzos de 1895 la familia Altube, inició un periodo de grandes remates de los terrenos disponibles que finalizaría a finales del siglo.

Llegarían después el Asilo San Vicente de Paúl, proyecto de Juan Antonio Buschiazzo, el Seminario Metropolitano, el templo de la Inmaculada Concepción, donación de Mercedes Castellanos de Anchorena y el Convento de las Hermanas de la Misericordia. Obras que sorprendían por su magnitud frente a lo desolado del lugar.

Mientras tanto la escuela, cuya construcción paralizara el Banco, será finalizada por el Concejo Nacional de Educación. Abría sus puertas en abril de 1895 de la mano de la señorita María Isabel Aveleyra.  Por su nombre se la conoció por muchos años, aun después de ser bautizada como Delfín Gallo.

 

El crecimiento del pueblo

La unión de todos estos factores impulsaría un nuevo proceso de crecimiento, el que aunque lento, será desde ese momento sostenido. Las facilidades de acceso al poblado, que la presencia de las dos líneas férreas iniciales parecían dejar asegurado, se resentirían con el paso del tiempo por la falta de caminos pavimentados desde Buenos Aires y la siempre retrasada llegada del tranvía.

La avenida San Martín que debía unir el centro de la ciudad de Buenos Aires con la avenida de Circunvalación iniciado en 1906, se paralizaba para 1908, quedando pavimentado solamente la calle Nueva York desde la plaza Arenales, hasta  San Martín y ésta solo hasta Tinogasta. Concretándose finalmente en 1912.

El mundo campestre perduró por muchos años en la villa.   El cerco alrededor de la plaza, que impedía el acceso de los animales, era retirado recién en 1914 y los vendedores ambulantes de animales y leche perduraron por años.

 

El diseño urbanístico

El diseño urbanístico del pueblo con dos grandes bulevares cortados por dos diagonales, tan de moda a finales del siglo XIX, es el único ejemplo en la ciudad de Buenos Aires. El proyecto en su presentación municipal, fue firmado por el ingeniero Carlos F. Buschiazzo. Fue don Carlos uno de los pioneros del barrio, miembro de una de las familias «patricias» como se las definía a comienzo del siglo XX, presidente en varias oportunidades de aquella primera Sociedad de Fomento de Villa Devoto y yerno de quien fuera su primer presidente Dermidio Latorre.

La presencia de don Antonio Devoto, cuyo nombre lleva la población, y mucho influyó luego de la desaparición del Banco, se aprecia aun hoy en la villa.  Varias instituciones llevan su nombre. Fallecido en 1916 su esposa reformaba su casa veraniega, de Mercedes y Salvador María del Carril para establecerse allí en 1921 la Escuela primaria Antonio Devoto, que hoy perdura en el mismo edificio como escuela secundaria, mientras la primitiva se ha mudado a uno moderno, dentro de la misma manzana sobre Gualeguaychú.  

Basílica menor de San Antonio que el Banco Inmobiliario había proyectado como Santa Rosa y abandonado en 1892 es adquirida por don Antonio en 1913 para retomar su construcción. Recién quedaría concluida a fines de los años veinte, siendo su primer párroco el padre Virgilio Filippo. En su cripta se hallan los restos de Antonio y sus dos esposas.

El edificio de la biblioteca iniciativa de don Antonio en la esquina de Bahía Blanca y Nueva York, fue donado por la sucesión de su segunda esposa, inaugurándose como tal, recién el 25 de mayo de 1938.

Este pequeño raconto, es solo parte de aquellos primeros años y de su rica historia, que expresamos en el titulo, “todo empezo hace 130 años”, y que nos llena de orgullo.

 

• Referencias

(1) Historiador. Escribió  el libro “Villa Devoto. Un barrio de quietud patriarcal”.

(2) Por la sanción en el año 2007 dicha fecha es el “Dia del Barrio”, iniciativa de la Junta de Historia de Villa Devoto. (Ley 2349)





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