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09/13/2016
DEVOTENSES X EL MUNDO  
De Villa Devoto a Freckleton, Inglaterra…

Aquí la historia de Patricia Hargreaves. Sus recuerdos del barrio y su actualidad viviendo en el Reino Unido, más precisamente en Inglaterra.


Vivir en el exterior, un desafío que propone adaptarse a una sociedad distinta, su ritmo, clima, idioma, costumbres, algo por lo que Patricia Hargeaves pasó desde pequeña. 

“Llegué a la Argentina a los 16 años después de vivir unos años fuera del país, en Sudáfrica, Inglaterra e Italia. Terminé el secundario en 1985 con el título de bachiller bilingüe en el colegio Santa Catalina. Ese mismo año nos mudamos a la calle Lincoln 3670 con mi familia. Empecé a trabajar ese mismo año como profesora de inglés en la Cultural Inglesa a pasos de casa. Trabajaba allí todos los días a la tarde porque por la mañana iba a la universidad en Drago o Paseo Colon, haciendo el Ciclo Básico para abogacía. También participaba de un grupo de jóvenes católicos que se reunían en el colegio Misericordia de Devoto los días sábados”, recuerda Patricia.

Devoto, un sentimiento

El barrio fundado por Antonio Devoto tiene varios lugares emblemáticos, y por más que uno se encuentre en el exterior desde hace muchos años, 20 en el caso de Patricia Hargreaves, son difíciles de olvidar. “Mis recuerdos más hermosos de Villa Devoto son ir a tomar un helado a Monte Olivia con mis hermanas o amigas todo el año. También me encantaba pasear por la plaza hermosa donde íbamos a caminar o correr con mis hermanas o sacar a nuestra hermosa cachorra ovejera alemán, Gretel”.  

Radicada en Freckleton desde 1997, adonde viajó para trabajar cuidando a la hija de quien hoy es su esposo, Patricia recuerda más vivencias. “Una salida que hacíamos durante el fin de semana con mis amigas era ir a tomar algo a la Manzanita. A veces salía con una amiga, Sandra, a tomar un algo al Café de la Plaza. Los domingos nos encantaba pasar por el almacén frente al colegio Misericordia y comprar facturas y churros. Me encantaba pasear por Devoto cuando se hacía alguna feria artesanal cerca de la basílica. Al vivir en la esquina de la iglesia, si subíamos a la terraza teníamos una vista panorámica de los casamientos. Un día, salimos con mi hermana Ana y dos chicos a pasear en moto y cuando volvimos a Devoto, la cúpula de la iglesia estaba quemándose. Todo un evento, con bomberos trabajando muy duro para apagar el incendio. Viajaba a la universidad con el colectivo 107 hacia el centro o en tren. Compraba el diario en la puerta del Hospital Zubizarreta, en donde atendía un señor siempre muy amable y simpático”, recuerda Patricia haciendo referencia a Juan Carlos Colli, el famoso Pocho. 

Con relación a lo que se deja cuando uno toma la decisión de partir de su lugar de origen, Hargreaves comenta. “La familia es lo que más se extraña y el criar a tus hijas lejos de su abuela, tía y primos. El estar ausente de algunos eventos familiares importantes como bodas y bautismos. También la calidez y simpatía de los argentinos y el clima, y lo rica que es la comida argentina. Las facturas, churros, los alfajores y el dulce de leche, son las cosas que uno más extraña”.

Como todo desarraigo, los primeros tiempos no son fáciles y Patricia, quien estuvo a punto de volverse a Devoto cuenta su historia. “Estuve a punto de regresar a la Argentina al año de estar aquí porque no podía hacer ningún curso dado que, al haber vivido fuera de la Unión Europea, me querían cobrar una barbaridad. Pero comencé a salir después de trabajar con quien hoy es mi esposo tras haber estado seis meses cuidando a su hijita, Rachel, que ahora tiene 25 años. Martin viajaba mucho en esa época a Gales y al sur de Inglaterra por trabajo”.

Con la impronta y calidez argentina

Patricia tuvo una hija en Inglaterra, Claire, y pudo desarrollarse en lo que más quería hacer, ser docente. “Fui dando clases de español en casa y desde hace 11 años trabajo como teaching assistant en colegios primarios y secundarios, apoyando a niños con problemas de aprendizaje (dyslexia, dyscalculia, dyspraxia) y/o con tendencias al autismo. Mi trabajo consiste en apoyar a varios alumnos en distintas clases específicamente en inglés, historia, geografía, alemán, francés y ciencias. Los ayudo a completar tareas que les cuesta entender y a veces necesitan que se les vuelva a explicar”.

 

 

 

 

 

 

 




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