viernes, 14 de agosto de 2020 · Edición 0
Contactate con Devoto Magazine
Contactanos
Contactate con Devoto Magazine
Noticias y Ofertas en tu email
Facebook
Twitter
Internet Devoto Magazine
SECCIONES
SUPLEMENTOS
 

 
05/15/2015
Charla con un entrañable vecino  
Hildo Budelli: "Soy devotense por adopción"

A días de cumplir 96 años, charló con Devoto Magazine sobre su vida y los fuertes lazos que construyó en el barrio.


En Villa Devoto hay un sinfín de perso­nalidades destacadas y de historias de vida para contar. Por eso, intentamos acercarnos a ellas y compartirlas con el vecino, quien puede verse reflejado en los relatos de quienes vieron cambiar y crecer al barrio que nos identifica.

Hace pocos días, en el marco del evento de lanzamiento de la “Semana del Malbec” (ver páginas 14 y 15), se le entregó un reconocimien­to al vecino Hildo Budelli por su trayectoria como comerciante en el barrio de Villa Devoto.

En este mes de mayo, más precisamente el 18, este destacado vecino cumple sus 96 años. Por eso, accedimos a una charla con él para conocer detalles de sus historias de vida.

Hildo nació en el barrio de Pompeya, a pocas cuadras de la Iglesia, en 1919. Fue el menor de tres hermanos. A los 7 años, se mudó a Almagro, donde empezó a nacer su fanatismo por San Lorenzo, el club de sus amores, del que se reconoce hincha fanático hasta el día de hoy. “Todavía voy a la cancha, con mi nieto de 26”, relata. Realizó sus estudios secundario en el Mariano Moreno.

Cuando tenía 25 años, se casó con Felicidad Sachet, a quien llama cariñosamente “Lita” y con quien cumplió 70 años de casado, las conocidas “Bodas de Titanio”.

Es padre de dos hijas: Nilda Noemí y Elsa Cora. A poco tiempo de nacer la primera, se mudaron a Córdoba, y se instalaron en La Falda, donde compró el hotel “Montañas”. “Fue incomparable Córdoba. Fueron 10 años de locura. Me conocía todo el mundo allá”, recuer­da. Cuando vivían allá, nació su hija Elsa. “Fui presidente de la cooperadora de la escuela de mis hijas, por eso me conocían tanto”, explica.

Por esos años, el hotel andaba bien. Cuando volvieron a Buenos Aires, se le presentó a Hildo presentó la oportunidad de comprar una farmacia en Ciudadela, estuvo ahí 3 años trabajando. Al tiempo, la vendió y compró otra a pocas cuadras. Fueron varias las farmacias por las que pasó antes de llegar a Villa Devoto.

Finalmente, en 1960, compra una farmacia en Avenida Lincoln y Vallejos, que se llamaba “Lincoln”. Desde entonces, y por más de 40 años, trabajó en ese histórico comercio.

Hace un par de años atrás, cuando comenzó con una maculopatía que redujo notablemente la visión en uno de sus ojos, decidió vender el local, porque ya no podía leer bien las recetas.

“El comercio era lo que más me gustaba”, reconoce con algo de nostalgia en sus ojos. Además, cuenta que el trabajo en el barrio le permitió conocer mucha gente y forjar impor­tantes amistades. “Tenía trato con un montón de gente de todos lados”, dice.

“Soy devotense por adopción. Lo quiero a Devoto como si hubiera nacido acá. Mis amistades y mis mejores relaciones las tengo acá en el barrio”, cuenta.

Amante de la radio y de los locutores, con­dujo eventos, en los que presentó a diferentes grupos de tango. Aunque no estudió, trabajó como locutor en Radio Porteña, en donde llegó  a conocer a Jaime Yankelevich.

Una extensa vida social

Hildo participó en numerosas institucio­nes barriales. La primera en la que formó parte fue el Club Fénix, en el que se hizo socio y, con el correr de los años, llegó a ser presidente. Luego, se unió a la Asociación Amigos de la 45, donde fue vocal suplente, vocal, tesorero y hasta presidente. Además, fue vicepresidente de la Cooperadora del Zubizarreta por varios años. Firme con su compromiso a la comunidad, también lo fue en la Cooperadora de la Escuela de Educación Especial Bartolomé Ayrolo.

Del mismo modo, fue parte del Club de Leones de Monte Castro. En esa institución también fue presidente. Ahora hace más de 12 años es miembro del Rotary Club de Villa De­voto y continúa participando en las reuniones. Un espíritu envidiable con corazón devotense.

 

 SUS LAZOS BARRIALES

 “Siempre tuve muy buenos amigos en Devoto”, reitera durante la charla. Y destaca la enorme ayuda que recibió del vecino Juan Carlos Ardanaz, socio del Rotary Club local, quien sensibilizado por su problema de la vista, acompañó fielmente a Hildo a hacerse los estudios y visitar diferentes especialistas.

Rescata el valor de la amistad y lo que consiguió en tantos años de participar en instituciones sociales. “Conocí gente impor­tante, como Juan Carlos, que cuando tuve un problema grave, me ayudó”, se emociona. Y cierra: “Mucha gente se preocupó por mí, pero él es mi ángel de la guarda”.




Comparti esta nota
 Dejanos tu comentario
 
 
 
    Devoto Magazine - Edición Papel  
 
 
 
 
 
 
 
Propietario y Editor Responsable: Jorge Eduardo Mesturini | Dirección: Gutenberg 3310 - C.A.B.A. |
CP C1419IDP · Tel: 4504-5540 | devotomagazine@gmail.com
 
© Copyright 2003 - 2013  Editorial Francesa