miércoles, 21 de agosto de 2019 · Edición 5711
Contactate con Devoto Magazine
Contactanos
Contactate con Devoto Magazine
Noticias y Ofertas en tu email
Facebook
Twitter
Internet Devoto Magazine
SECCIONES
SUPLEMENTOS
 

 
09/10/2014
TERCERA EDAD  
Dos mujeres, dos historias ejemplares

El 29 de agosto pasado, Concepción Taxonera (foto derecha) cumplió sus 100 años de vida. Por su parte, “Mora” (foto izquierda) fue declarada Ciudadana Ilustre de Villa Devoto. Actualmente, ambas residen en un hogar para la Tercera Edad en el corazón del barrio.


En cada rincón de Villa Devoto existen pequeñas historias que merecen ser contadas. En esta oportunidad, nos detendremos en dos: la de Noemí del Campo de Beranger, más conocida como “Mora”, y la de Concepción Taxonera. Ambas viven actualmente en la residencia Chatelet, un hogar para gente mayor ubicado en pleno corazón de Villa Devoto. 

Una escritora ilustre 

Mora tiene 88 años y una lucidez envidiable. Ejerció como docente durante toda su vida y se destacó como escritora, labor que le permitió publicar algunos libros y ser merecedora de varios premios. En el 2005, fue destacada como “Ciudadana Ilustre de Villa Devoto” tras ganar un concurso de literatura con su obra Lirios y Rosas. Nacida en este barrio, Mora decidió vivir siempre aquí, donde fue alumna del Colegio Misericordia. “Me gustaba la tranquilidad de Devoto, sus calles, andar en bicicleta”, recuerda sobre sus primeros años de vida. Su padre fue bancario y su madre, maestra de la Escuela Abel Ayerza, ubicada en Salvador María del Carril 3650. Además, agrega que en sus momentos libres solía disfrutar de la plaza Arenales, el Club Círculo y los encuentros con amigas. Debido a un problema de salud, Mora se mudó a su actual residencia junto a su marido, Alfredo, un psicólogo y también escritor de 91 años, quien la acompaña en cada paso y la alienta para que no abandone su pasión: la literatura. Luego de casarse, el hombre dejó su Temperley natal y se mudó al barrio que amaba su esposa. Vivieron toda su vida en una casa en Asunción, entre San Nicolás y Joaquín V. González. Mora se formó como profesora de francés, de italiano y de inglés. Fue directora del Colegio Nº 19, Luis Pasteur, ubicado en Navarro al 4300, y del Comercial N° 11, Dr. José Peralta, ubicado en Pedro Lozano al 4200. 

Realizó diferentes cursos de escritura y ganó su primer concurso en Salta, con su libro Noches de dormir afuera, publicado en 1999. Además, escribió un libro sobre un método de lectura veloz, entre otras obras propias. “Algunas de las historias de mis libros son reales y otras son inventadas en mi cabeza”, explica Mora sobre su proceso de escritura. 

Una vida de lucha 

Concepción Taxonera cumplió 100 años el 29 de agosto pasado. La tía Conce, como la llama su familia, reside también en Chatelet desde hace muchos años. Con una simpatía única y un espíritu incansable, Conce es una de las más antiguas y queridas del geriátrico. La mujer nació en Badalona, España, en 1914. Fue la tercera de cuatro hermanos. Tuvo una infancia tranquila: se crió en un gran predio perteneciente a la fábrica de su pueblo, de la que su padre era director general. En la adolescencia, perdió a su padre por una enfermedad y su vida cambió completamente: debieron mudarse a una casa mucho más pequeña en otro pueblo catalán. La vivienda contaba con un local a la calle, donde montaron un pequeño almacén. Luego, llegó la Guerra Civil y, posteriormente, la Segunda Guerra Mundial. La familia tuvo que separarse en diferentes casas de amigos y familiares para poder comer. Concepción pasó varios meses viviendo en el campo con un matrimonio amigo. A pesar de los momentos difíciles que tuvo que atravesar, nunca perdió la alegría y el optimismo que la caracterizan. Luego de la guerra, la situación del país era aún muy dura, tal es así que cuenta que llegaron a alimentarse a base de polenta en las tres comidas del día, ya que era el único alimento que podían conseguir. 

Así, Concepción y sus hermanos decidieron mudarse a la Argentina. Su madre falleció tiempo antes del viaje. Con una mano atrás y otra adelante, en 1950 llegó al país con sus hermanos y un sobrino. Tras años de sacrificio, en los que tuvieron que conseguir hasta dos trabajos para poder sobrevivir, pudieron armar una pequeña empresa familiar. Concepción permaneció soltera y, aunque la vida no le dio hijos, vivió rodeada del amor de sus sobrinos, sobrinos nietos y hasta bisnietos.




Comparti esta nota
 Dejanos tu comentario
 
 
 
    Devoto Magazine - Edición Papel  
 
 
 
 
 
 
 
Propietario y Editor Responsable: Jorge Eduardo Mesturini | Dirección: Gutenberg 3310 - C.A.B.A. |
CP C1419IDP · Tel: 4504-5540 | devotomagazine@gmail.com
 
© Copyright 2003 - 2013  Editorial Francesa