viernes, 23 de agosto de 2019 · Edición 0
Contactate con Devoto Magazine
Contactanos
Contactate con Devoto Magazine
Noticias y Ofertas en tu email
Facebook
Twitter
Internet Devoto Magazine
SECCIONES
SUPLEMENTOS
 

 
01/08/2013
EXPOSICIÓN  
Ricardo de la Serna: esculturas de excelencia con raíz latinoamericana

El talentoso escultor devotense expuso junto a sus alumnos una muestra en la Galería Jakim. Participaron ocho estudiantes, tanto avanzados como principiantes, cada uno con sus piezas correspondientes, y obviamente Ricardo, quien los escoltó con una obra llamada “El guardián del algarrobo”. La presentación fue todo un éxito, entre aplausos, felicitaciones y saludos alentadores que destacaron sus labores originales y un excelente nivel.


Ricardo de la Serna no es un escultor más. Realmente cuativa con su arte. Y el hecho de ser vecino aumenta el afecto por su destacada obra. Hace pocos días organizó una exitosa muestra en la Galería Jakim, a la que corresponde reconocer su permanente colaboración con los artistas locales. “Mi propósito fue que mis alumnos puedan exhibir los trabajos elaborados en mi taller” comentó el escultor. Participaron ocho estudiantes, tanto avanzados como principiantes, cada uno con sus piezas correspondientes, y obviamente Ricardo, quien los escoltó con una obra llamada “El guardián del algarrobo”. 

La presentación fue todo un éxito, entre aplausos, felicitaciones y saludos alentadores pudieron apreciarse labores originales y de un excelente nivel. En las esculturas, se pudo percibir una mixtura particular: la calidez de la madera y el frío del hierro, que se complementaron para generar algo superior. Con respecto al Espacio Jakim, el artista manifestó: “Me fascina la actitud que tiene la galería. El arancel de alquiler se dona al Hospital Zubizarreta, entonces cobra sentido el trabajo que uno hace; si uno puede ayudar, estoy hecho”. 

Ricardo de la Serna se adentró en la escultura en 1985. El artífice que hay en él logró despertarse cuando se fue a vivir a Tucumán y tomó contacto con la naturaleza y las culturas aborígenes, entre ellas, la Diaguita y Tafí. Fue un viaje iniciático en el que descubrió una producción escultórica tan rica que lo motivó a investigar y a adentrarse en ella.

A su regreso, tomó contacto con la Sociedad Argentina de Artistas Plásticos (SAAP) y con un grupo de artistas de alto nivel nacional, provenientes de la escuela Torres García, entre ellos, Adrián Dorado. Estos formaban parte del movimiento conocido como Constructivismo americano. Esta corriente sostiene que en América también hay algo que decir; por ende, no copia a Europa, sino que busca revalorizar lo propio, lo autóctono. Así, el mensaje que intenta transmitir se ve impregnado por esta tendencia: “Yo pretendo buscar en la raíces originarias de mi tierra y trabajar desde ahí. Manifestar en mi obra la riqueza de los pueblos latinoamericanos y reivindicarlos. El artista debe representar su lugar, sino uno habla de otros”, afirmó.

Impulsado por sus compañeros de la SAAP, en 1986 participó de una exhibición en Altos de Sarmiento. De 1988 a 1992 asistió a Adrián Dorado en su taller de escultura. Allí aprendió muchísimo hasta que en 1993, alentado por su maestro, se dio cuenta de que podía y quería tener un taller propio para enseñar esta actividad.

Con respecto a su modo de trabajo, usa principalmente quebracho, hierro y distintos tipos de gubias. “El quebracho es un producto local, me representa”, aseguró. Curiosamente, este creador prefiere la materia prima con huella histórica, ya que de alguna manera trata de rescatar lo que la sociedad descarta para darle otra oportunidad de seguir diciendo cosas.

Ricardo de la Serna participó de más de 30 muestras y ganó importantes galardones, como el Premio Salón Nacional y Municipal, los dos más importantes del país. También obtuvo menciones en el Salón de Santa Fe.

El artista declaró que es muy enriquecedor trabajar con sus alumnos y que muchas veces, cuando termina la clase, se queda dialogando con ellos: “Son charlas fantásticas, se habla de la obra, pero con contenido. No es simplemente hacer objetos bonitos, intento llevar adelante un taller en el que se formen personas que puedan poner en movimiento la sensibilidad y la cabeza”. Con respecto al pensamiento de sus estudiantes, el mismo se evidencia en una nota que una alumna, llamada María Eugenia, le dejó en su escritorio: “Aquí en el taller, el arte nos transforma en seres mejores. Aprendemos a ver la vida por todas sus caras, como en la escultura. Eso nos enseña a ser más libres, más tolerantes y más auténticos”.

Aquellas personas interesadas en ponerse en contacto con el taller de escultura de Ricardo de la Serna pueden comunicarse al 4585-1262.




Comparti esta nota
 Dejanos tu comentario
 
 
 
    Devoto Magazine - Edición Papel  
 
 
 
 
 
 
 
Propietario y Editor Responsable: Jorge Eduardo Mesturini | Dirección: Gutenberg 3310 - C.A.B.A. |
CP C1419IDP · Tel: 4504-5540 | devotomagazine@gmail.com
 
© Copyright 2003 - 2013  Editorial Francesa