martes, 20 de febrero de 2018 · Edición 5164
Contactate con Devoto Magazine
Contactanos
Contactate con Devoto Magazine
Noticias y Ofertas en tu email
Facebook
Twitter
Internet Devoto Magazine
SECCIONES
SUPLEMENTOS
 
 
02/12/2018
BAROPODOMETRÍA  
¿La forma de nuestros pies nos ayuda a caminar mejor?

La forma y el tamaño de nuestros arcos determina la manera en que caminamos, también conocida como nuestro ciclo de la marcha.


Nuestros pies son curvados bajo el área de contacto con el suelo: nos referimos a la forma de nuestros arcos plantares.  La mayoría de las personas tienen arcos marcados, pero algunos no saben que su pie puede ser considerado plano. Las personas a las que se les diagnostica pie plano luchan diariamente con dolores en sus pies y en sus miembros inferiores. Estos pueden ser aliviados a través de un buen trabajo integral con diferentes profesionales de la salud y al mismo tiempo, este tratamiento puede incluir el uso de soportes plantares (plantillas) y la recomendación de calzados adecuados.

Nuestro pie posee tres arcos longitudinales (a lo largo, o sea, del talón a la punta) uno interno, uno medio y otro externo, cada uno de ellos está formado por huesos, ligamentos y tendones. El pie humano es un dispositivo biomecánico muy complejo que tiene dos funciones fundamentales: soportar la carga de peso y al mismo tiempo, generar la propulsión durante la marcha, la carrera y el salto.

La forma y el tamaño de nuestros arcos determina la manera en que caminamos, también conocida como nuestro ciclo de la marcha.

La gente que tiene arcos muy altos tiene problemas en la utilización de ciertos calzados que pueden quedar muy ajustados (entre otros inconvenientes), ya que generan presión tanto en el empeine del pie como así también en la zona metatarsal central. Esta condición se llama pie cavo y se caracteriza por una excesiva supinación.

Otra condición, más común, es lo que se denomina pie plano que se caracteriza por una excesiva pronación: nuestros arcos pierden la forma curvada o tienden a aplanarse cuando estamos en el momento de carga durante la marcha o la caminata.

Esta última condición, tiene implicancias dolorosas para nuestro pie, pero también para nuestro cuerpo.

Si usted ha experimentado algún tipo de dolor en su pie, una de las primeras acciones que debería hacer es visitar a su profesional de la salud y hacerse algún tipo de análisis de la marcha o la pisada para determinar su estilo de caminar y más específicamente conocer como sus pies “atacan o aterrizan” el suelo.

En términos generales, la ayuda para mantener el arco longitudinal interno permite estabilizar y brindar soporte al pie, de manera tal, que el mismo pueda tener patrones de movimiento más saludables. Esto redundará, en reducir tanto el dolor localizado en el pie, como así también en otras partes del cuerpo, cuyo origen sea la mala postura generada por inadecuados patrones de marcha.

Desafortunadamente, el dolor de pie no es tomado con la suficiente seriedad y, en general, menospreciamos el impacto que genera en el resto de nuestro cuerpo. Nosotros podemos aseverar que, si le prestáramos más atención al bienestar de nuestros pies, su musculatura y estructura, podríamos eliminar una serie de malestares y dolores en todo nuestro cuerpo.


Lic. Favio Montané

www.baropodometria.com.ar 

www.ortesisyprotesis.com 

montane.favio@maimonides.edu


 

Comparti esta nota
 Dejanos tu comentario
 
 
 
    Devoto Magazine - Edición Papel  
 
 

 
 
 
 
 
 
Home   |   Edición Impresa    |   Info Zonal   |  Deportes   |   Empresas y Servicios   |    Salud   |  Educación   |   Gourmet   |  Moda y Belleza    |   Guía Comercial
Términos y Condiciones :: Como Anunciar :: Contacto :: Agregar como página de inicio
 
Propietario y Editor Responsable: Jorge Eduardo Mesturini | Dirección: Gutenberg 3310 - C.A.B.A. |
CP C1419IDP · Tel: 4504-5540 | devotomagazine@gmail.com
 
© Copyright 2003 - 2010  Editorial Francesa